En algún momento de 1973 unos guardias civiles entregaron a mi tío abuelo Martín Fusté un reloj de oro en cuya tapa está grabada la firma de Francisco Franco. Fue un regalo del dictador. Martín era abogado y se había encargado de los trámites para que un Franco macabro y tembloroso recibiese una her...
En algún momento de 1973 unos guardias civiles entregaron a mi tío abuelo Martín Fusté un reloj de oro en cuya tapa está grabada la firma de Francisco Franco.
Fue un regalo del dictador.
Martín era abogado y se había encargado de los trámites para que un Franco macabro y tembloroso recibiese una herencia legada por un librero de viejo de Barcelona.
El episodio lo contó su hijo a un periodista de La Vanguardia y su relato sobre aquel reloj puso en movimiento las agujas de la memoria de mi madre.
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