
El sudor se mezcla con las lágrimas en el rostro de Malak, una chica de 14 años que lleva un pie vendado. La adolescente, vestida con una camiseta de fútbol y un pantalón corto, cuenta desconsolada que le duele mucho el tobillo que se torció mientras cruzaba a Ceuta por las rocas desde la costa marr...
El sudor se mezcla con las lágrimas en el rostro de Malak, una chica de 14 años que lleva un pie vendado.
La adolescente, vestida con una camiseta de fútbol y un pantalón corto, cuenta desconsolada que le duele mucho el tobillo que se torció mientras cruzaba a Ceuta por las rocas desde la costa marroquí de Castillejos hace dos días con su hermano Zakariyya, de su misma edad.
“Quiero ir al médico”, pide desconsolada.
Los hermanos, oriundos de la población costera de Rincón (M’diq), a 23 kilómetro...




