Un ejemplo sencillo de guerra asimétrica: un dron iraní vuela para golpear instalaciones gasísticas en Qatar. El coste del proyectil, según modelo y año, está entre los 17.000 y 43.000 euros. Un interceptor de una batería antiaérea de fabricación estadounidense Patriot sale a su encuentro para fulmi...
Un ejemplo sencillo de guerra asimétrica: un dron iraní vuela para golpear instalaciones gasísticas en Qatar.
El coste del proyectil, según modelo y año, está entre los 17.000 y 43.000 euros.
Un interceptor de una batería antiaérea de fabricación estadounidense Patriot sale a su encuentro para fulminarlo.
Cada unidad de este tipo de misil ronda los 3,2 millones de euros.
Además, para asegurar el tiro, generalmente se lanzan dos proyectiles.
La relación coste-beneficio de la interceptación puede ...




