
Budapest es una ciudad acostumbrada a romantizar el desastre. Sus famosos ruin bars, espacios culturales que dieron una nueva vida a edificios abandonados durante el comunismo, son un ejemplo. Otro se ha podido ver estos días en los pilares del puente Margarita. La histórica sequía que atraviesa Eur...
Budapest es una ciudad acostumbrada a romantizar el desastre.
Sus famosos ruin bars, espacios culturales que dieron una nueva vida a edificios abandonados durante el comunismo, son un ejemplo.
Otro se ha podido ver estos días en los pilares del puente Margarita.
La histórica sequía que atraviesa Europa este verano ha desnudado al Danubio.
Donde antes había agua, quedan hoy grandes bancos de arena, y muchos han decidido convertirlos en un sucedáneo de playa.
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