
Es difícil ver a Marc Cucurella (Barcelona; 27 años) en un mal día. Le pasa en el campo, también fuera. Más o menos cansado, con o sin prisa, el lateral se preocupa por ser agradable. En algunas respuestas, más encorsetado; en otras, más suelto, siempre transmite buen rollo. Y es empático. Incluso e...
Es difícil ver a Marc Cucurella (Barcelona; 27 años) en un mal día.
Le pasa en el campo, también fuera.
Más o menos cansado, con o sin prisa, el lateral se preocupa por ser agradable.
En algunas respuestas, más encorsetado; en otras, más suelto, siempre transmite buen rollo.
Y es empático.
Incluso entre el ajetreo que implican unos cuartos de final de un Mundial, ante Bélgica.
Ajeno a la burbuja en la que se protegen la mayoría de los atletas de élite, Cucurella prioriza a su familia a la hora d...



