Para aquellos a quienes les tocó ir de pequeños a colegios religiosos, el auge del pop cristiano puede resultar desconcertante. Cualquiera diría que canciones como Alabaré, alabaré o Vamos a la casa del Señor ya encarnaban la refinación máxima de esta disciplina, con melodías pegajosas, letras macha...
Para aquellos a quienes les tocó ir de pequeños a colegios religiosos, el auge del pop cristiano puede resultar desconcertante.
Cualquiera diría que canciones como Alabaré, alabaré o Vamos a la casa del Señor ya encarnaban la refinación máxima de esta disciplina, con melodías pegajosas, letras machaconas y una fuerte resistencia a abandonar la cabeza del oyente que se somete a ellas.
Pero el canon sigue abierto.
El padre Jaime Salmoreno (Alcalá de Henares, Madrid, 45 años), cuyo nombre artístico...


