
Desde el año pasado, 28 vacas cachenas, conocidas como vacas-cabra por su agilidad para moverse por el monte y su dieta, pastan en las 678 hectáreas del monte vecinal de Vincios, en Gondomar (Pontevedra). No están solas: las acompañan cabras y ovejas, que se alimentan entre pinos y eucaliptos. Llega...
Desde el año pasado, 28 vacas cachenas, conocidas como vacas-cabra por su agilidad para moverse por el monte y su dieta, pastan en las 678 hectáreas del monte vecinal de Vincios, en Gondomar (Pontevedra).
No están solas: las acompañan cabras y ovejas, que se alimentan entre pinos y eucaliptos.
Llegaron después del incendio de 2017, que arrasó el 82% del monte y llevó a la comunidad de vecinos a replantearse su gestión.
“No hay otra solución económica ni medioambiental para prevenir los incendios...



