
Una medida que no va en contra de nadie. Una política útil. Un apoyo a la familia. Un impulso a la natalidad. Y, por último, una defensa de la vida. Es como el Partido Popular de Madrid ha descrito su norma estrella, el broche antes de las vacaciones: la ley del concebido no nacido, prometida por Is...
Una medida que no va en contra de nadie.
Una política útil.
Un apoyo a la familia.
Un impulso a la natalidad.
Y, por último, una defensa de la vida.
Es como el Partido Popular de Madrid ha descrito su norma estrella, el broche antes de las vacaciones: la ley del concebido no nacido, prometida por Isabel Díaz Ayuso hace siete años, alabada por la ultraderecha ―con quien la presidenta autonómica compite en el discurso natalista―, y criticada en la izquierda, que la considera “claramente ideológica...




