
El mal no prevalecerá. Esta fue una de las afirmaciones más rotundas de León XIV en su primer discurso desde el balcón de San Pedro, inmediatamente después de haber sido elegido Papa. La intuición, por más que sea clásica, cobra aún más fuerza al pronunciarse en nuestro tiempo. En primer lugar, porq...
El mal no prevalecerá.
Esta fue una de las afirmaciones más rotundas de León XIV en su primer discurso desde el balcón de San Pedro, inmediatamente después de haber sido elegido Papa.
La intuición, por más que sea clásica, cobra aún más fuerza al pronunciarse en nuestro tiempo.
En primer lugar, porque lejos de cualquier consideración ingenua, acoge la dolorosa e irrefutable verdad de que el mal existe.
A veces incluso impera.
Pero, sobre todo, porque activa la única pasión con la que el ser huma...

