Cuando los ojos de toda España no se apartaron del horizonte, los de Jesús Gil Sáez se mantuvieron mirando a la flor de luz que entra por las ventanas de la iglesia de San Juan del Hospital en Valencia. Entre los meses de abril y septiembre, cuenta, se produce un efecto visual “precioso” conforme el...
Cuando los ojos de toda España no se apartaron del horizonte, los de Jesús Gil Sáez se mantuvieron mirando a la flor de luz que entra por las ventanas de la iglesia de San Juan del Hospital en Valencia.
Entre los meses de abril y septiembre, cuenta, se produce un efecto visual “precioso” conforme el Sol asciende sobre el rosetón del ábside de la cúpula del templo.
El párroco, que se dice aficionado a los fenómenos astronómicos, no pudo ver el eclipse solar de este 12 de agosto por sus labores ec...




