
Era un señor educado, afable y de opiniones aparentemente sensatas. Se adivinaba en él una cierta tendencia conservadora sin grandes estridencias. Aquella mañana disfrutaba de una de esas amenas charlas con el gestor cultural del pueblo de la costa gallega que frecuentaba los veranos y con el que ha...
Era un señor educado, afable y de opiniones aparentemente sensatas.
Se adivinaba en él una cierta tendencia conservadora sin grandes estridencias.
Aquella mañana disfrutaba de una de esas amenas charlas con el gestor cultural del pueblo de la costa gallega que frecuentaba los veranos y con el que había hecho buenas migas.
Lo interrumpió un pitido en el teléfono.
El interlocutor de nuestro hombre pudo ver que se trataba de una alerta informativa de uno de esos diarios digitales de la capital entr...


