
“Tengo que ir ligero, esto se queda aquí”, decía Ali, de Irak, mientras dejaba este viernes en la playa de El Trampolín una bolsa de supermercado con los enseres que ha acumulado en estos casi 50 días. No eran aún las seis de la mañana y él, como varios centenares de migrantes más, esperaba el trasl...
“Tengo que ir ligero, esto se queda aquí”, decía Ali, de Irak, mientras dejaba este viernes en la playa de El Trampolín una bolsa de supermercado con los enseres que ha acumulado en estos casi 50 días.
No eran aún las seis de la mañana y él, como varios centenares de migrantes más, esperaba el traslado al centro de acogida del Puerto de Ceuta.
Ni rastro de sueño, solo esperanza.
“Sé que lo retrasaron por algo político, pero he estado listo todas estas noches; tiene que ser hoy”, contaba.
Nadie l...


