
Sería injusto pedirles a nuestros expresidentes que se recluyeran en la chacra, volvieran a conducir su viejo Volkswagen escarabajo y se dedicaran a leer a Montaigne al atardecer. Se sabe que cuando dejan el cargo les espera un vacío enorme, ciertas prebendas y un enorme equipaje de influencias, aun...
Sería injusto pedirles a nuestros expresidentes que se recluyeran en la chacra, volvieran a conducir su viejo Volkswagen escarabajo y se dedicaran a leer a Montaigne al atardecer.
Se sabe que cuando dejan el cargo les espera un vacío enorme, ciertas prebendas y un enorme equipaje de influencias, aunque nadie sabe muy bien qué hacer con ellas.
La imputación de Zapatero marca un hito, pero habíamos rozado la raya varias veces.
Hace apenas unos meses, saltó a la luz una denuncia de abusos sexuales ...


