
Eran días convulsos. Nicolás Maduro vivía encerrado en el Palacio de Miraflores, la residencia presidencial. Cuando algún mandatario extranjero le insinuaba en ese noviembre de 2024 que le había llegado la hora de abandonar el poder, respondía con una sola palabra: “Jamás”. La policía y los servicio...
Eran días convulsos.
Nicolás Maduro vivía encerrado en el Palacio de Miraflores, la residencia presidencial.
Cuando algún mandatario extranjero le insinuaba en ese noviembre de 2024 que le había llegado la hora de abandonar el poder, respondía con una sola palabra: “Jamás”.
La policía y los servicios secretos bajo su mando detuvieron en ese momento a miles de personas que se habían echado a la calle a protestar por el fraude electoral que el chavismo había perpetrado a ojos de todo el mundo.
Los...



