
El accidente de Urda del 28 de octubre de 2026, con al menos 69 fallecidos, es el segundo siniestro mortal de la alta velocidad española en diez meses. La causa inmediata apunta a un error humano: tras caer el LZB, el Centro de Control de Adif ordenó reanudar la marcha normal cuando había un tren de...
El accidente de Urda del 28 de octubre de 2026, con al menos 69 fallecidos, es el segundo siniestro mortal de la alta velocidad española en diez meses.
La causa inmediata apunta a un error humano: tras caer el LZB, el Centro de Control de Adif ordenó reanudar la marcha normal cuando había un tren detenido en la vía.
Atribuir la tragedia solo a esa decisión elude la pregunta fundamental: ¿por qué el sistema permitió que un error previsible tuviera consecuencias letales?Seguir leyendo.


