
Una montaña rusa de emociones. Es lo que se vivió en el Estadio BBVA, en el que fue el último partido del Mundial en Monterrey. Países Bajos y Marruecos llevaron hasta los penaltis, los segundos del lunes y del torneo, un partido que empezó con una clara superioridad de los de África. Los de Koeman,...
Una montaña rusa de emociones.
Es lo que se vivió en el Estadio BBVA, en el que fue el último partido del Mundial en Monterrey.
Países Bajos y Marruecos llevaron hasta los penaltis, los segundos del lunes y del torneo, un partido que empezó con una clara superioridad de los de África.
Los de Koeman, que no encontraron su juego, intentaron sostenerse con un gol que no fue suficiente para vencer a Marruecos.
La tanda de penaltis (2-3) fue dispar con los guardametas: el holandés Bart Verbruggen, qu...



