
La vida, ya se sabe, es una sucesión de decisiones. No vamos discutírselo a Camus. Una cadena de eslabones vitales que, mejor o peor ensamblados, es conveniente no convertir en un peso muerto que impida avanzar. Y eso tampoco vamos a discutírselo a Roberto Torretta (Buenos Aires, 1950). “Es imposibl...
La vida, ya se sabe, es una sucesión de decisiones.
No vamos discutírselo a Camus.
Una cadena de eslabones vitales que, mejor o peor ensamblados, es conveniente no convertir en un peso muerto que impida avanzar.
Y eso tampoco vamos a discutírselo a Roberto Torretta (Buenos Aires, 1950).
“Es imposible proyectar cómo habría sido todo si hubiese tomado otro camino”, explica.
“Lo que te puedo decir es que no me arrepiento.
De hecho, estoy encantado con las decisiones que he tomado en momentos muy cl...



