
Con las dos últimas generaciones de jóvenes se ha llevado a cabo un experimento de tecnología social que ha salido mal. Sólo les ha salido bien a los tecnocaciques que capitanearon esa demolición de todos los valores necesarios para la convivencia pacífica. Sin embargo, a raíz del episodio de desahu...
Con las dos últimas generaciones de jóvenes se ha llevado a cabo un experimento de tecnología social que ha salido mal.
Sólo les ha salido bien a los tecnocaciques que capitanearon esa demolición de todos los valores necesarios para la convivencia pacífica.
Sin embargo, a raíz del episodio de desahucio de su casa de una anciana de 87 años en Madrid, ha habido una toma de conciencia colectiva entre muchos jóvenes que anula esa sensación de que la ideología individualista y reaccionaria podía habe...



