
Entre la burguesía catalana se la conoce simplemente como Julia o María Julia. Es la psicoterapeuta que logró colarse, con discreción, en las casas y en las vidas de algunos de los apellidos más ilustres de la clase alta de Barcelona. Una persona “tranquila y calmada”, capaz de crear un “espacio de ...
Entre la burguesía catalana se la conoce simplemente como Julia o María Julia.
Es la psicoterapeuta que logró colarse, con discreción, en las casas y en las vidas de algunos de los apellidos más ilustres de la clase alta de Barcelona.
Una persona “tranquila y calmada”, capaz de crear un “espacio de confianza” hasta convertirse “en una secta”.
“No protestas, pero sales de ahí llorando y sintiéndote culpable”, recuerda una de sus pacientes.
Su verbo fácil, su presencia serena y sus promesas de san...




