
Cuando un piso se libera en Madrid, se pone en marcha una cadena silenciosa que puede decidir quién se queda con él antes incluso de que llegue al mercado. En el primer eslabón están ojo avizor los porteros, un puesto cada vez más cotizado, ya que saben antes que nadie qué vivienda puede quedar vací...
Cuando un piso se libera en Madrid, se pone en marcha una cadena silenciosa que puede decidir quién se queda con él antes incluso de que llegue al mercado.
En el primer eslabón están ojo avizor los porteros, un puesto cada vez más cotizado, ya que saben antes que nadie qué vivienda puede quedar vacía por una muerte, un divorcio o una mudanza.
Después entran en juego los comerciales inmobiliarios y los inversores, que reciben el chivatazo, cada uno con sus propias redes de contactos entre los con...


