
Sobre la mayoría de los escritores pende una maldición, y es que sus lectores intentan averiguar qué hay de verdad (entendiéndose por verdadero autobiográfico) en aquello que han escrito. Esta maldición afecta especialmente a las mujeres jóvenes que escriben novela realista, y resulta más ajena para...
Sobre la mayoría de los escritores pende una maldición, y es que sus lectores intentan averiguar qué hay de verdad (entendiéndose por verdadero autobiográfico) en aquello que han escrito.
Esta maldición afecta especialmente a las mujeres jóvenes que escriben novela realista, y resulta más ajena para escritores maduros de terror o ciencia ficción, aunque incluso en el monstruo puede encontrarse el rastro de un trauma arcano: me imagino sin dificultad a amigos de la infancia, enemigos acérrimos o ...




