
Para una ciudad como Ceuta, rodeada de costa, la playa es un buen termómetro para un domingo de agosto. Y ese termómetro marcaba todavía una temperatura social muy caliente. Hay zonas con aire acondicionado y otras con abanico. En una parte se suceden las escenas de campo de refugiados y en otra los...
Para una ciudad como Ceuta, rodeada de costa, la playa es un buen termómetro para un domingo de agosto.
Y ese termómetro marcaba todavía una temperatura social muy caliente.
Hay zonas con aire acondicionado y otras con abanico.
En una parte se suceden las escenas de campo de refugiados y en otra los locales comienzan a sacar la nevera portátil, poner la música y abrir la sombrilla con la familia en la arena.
La crisis que de un día para otro metió a 80.000 personas mantiene un buen tramo de cost...




