
Planeaba dedicar las columnas de este verano a temas ligeros, pero no ha sido posible. Mis disculpas por ello. La crisis de Ceuta y los incendios subieron tanto la temperatura que la risa se heló. Eso sí, despidamos agosto como merece. Es saludable repasar el listado de apellidos que, de manera sorp...
Planeaba dedicar las columnas de este verano a temas ligeros, pero no ha sido posible.
Mis disculpas por ello.
La crisis de Ceuta y los incendios subieron tanto la temperatura que la risa se heló.
Eso sí, despidamos agosto como merece.
Es saludable repasar el listado de apellidos que, de manera sorprendente, se adecúan a sus portadores.
Es un ejercicio que años atrás hacíamos entre amigos, fascinados por el hecho de que la familia Botín se hubiera dedicado a la banca en lugar de a los zapatos de...




