
El pasado jueves, 24 horas después de que el choque entre dos trenes en Urda (Toledo) costase la vida a al menos 69 personas, el palacete de mediados del siglo XVIII en el que tienen su sede los juzgados de la cercana localidad de Orgaz (2.600 habitantes) vivía una ficticia calma. Solo un folio en l...
El pasado jueves, 24 horas después de que el choque entre dos trenes en Urda (Toledo) costase la vida a al menos 69 personas, el palacete de mediados del siglo XVIII en el que tienen su sede los juzgados de la cercana localidad de Orgaz (2.600 habitantes) vivía una ficticia calma.
Solo un folio en la puerta del edificio con los teléfonos de información de Renfe y Oryo ―las compañías de los convoyes siniestrados― y la visita de dos agentes de la Guardia Civil de paisano identificables por los cha...




