
Afanada por ampliar las posibilidades de deportación, el pragmatismo de la Unión Europea se expande con pocos corsés. A los pactos, pese a sus historiales autoritarios, con Túnez o Egipto para blindar el territorio comunitario y frenar las llegadas, se suma ahora otro movimiento controvertido: el ac...
Afanada por ampliar las posibilidades de deportación, el pragmatismo de la Unión Europea se expande con pocos corsés.
A los pactos, pese a sus historiales autoritarios, con Túnez o Egipto para blindar el territorio comunitario y frenar las llegadas, se suma ahora otro movimiento controvertido: el acercamiento a los talibanes, un régimen señalado por sus graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos en Afganistán, especialmente contra mujeres y niñas.
La invitación a Bruselas por part...



