
Viernes noche en Madrid. Cuando en Preciados se adivinan ya las tiendas de campaña de Sol y los carteles enormes que anuncian la lucha, una voz que no se sabe de dónde viene clama entre las muchedumbres. Pertenece a un hombre desgañitado, viejito de pelo blanco, con la nariz y el mentón casi encontr...
Viernes noche en Madrid.
Cuando en Preciados se adivinan ya las tiendas de campaña de Sol y los carteles enormes que anuncian la lucha, una voz que no se sabe de dónde viene clama entre las muchedumbres.
Pertenece a un hombre desgañitado, viejito de pelo blanco, con la nariz y el mentón casi encontrándose.
Se llama Héctor, es ecuatoriano y tiene mérito: al lado de la zona cero de las masivas protestas por una vivienda digna, con España en convulsión harta de precios prohibitivos y desahucios, Hé...




