
No conozco a Bad Bunny, pero lo imagino desconcertado, leyendo, en un hotel español de seis estrellas, las reacciones agresivas en las redes sociales y la prensa del mismo país que, en febrero de este año, alababa su actuación en el tiempo intermedio del Super Bowl de Estados Unidos hasta colocarlo ...
No conozco a Bad Bunny, pero lo imagino desconcertado, leyendo, en un hotel español de seis estrellas, las reacciones agresivas en las redes sociales y la prensa del mismo país que, en febrero de este año, alababa su actuación en el tiempo intermedio del Super Bowl de Estados Unidos hasta colocarlo en el parnaso de los mejores héroes.
Que había hecho historia, que había llevado al corazón del país gobernado por Donald Trump la esencia de lo latinoamericano.
A mí siempre me pareció que su numerit...


