
El País — El Gobierno cae por su propio peso
Los que amamos las plantas por su color, su fuerza y el cariño de quien nos las regaló sufrimos cuando languidecen. A veces logramos que rebroten después de una buena poda y dosis extra de abono, pero otras decaen irremediablemente y solo queda asumirlo. Sustituirlas. Eso cuesta, nos han dado muchas...
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Los que amamos las plantas por su color, su fuerza y el cariño de quien nos las regaló sufrimos cuando languidecen.
A veces logramos que rebroten después de una buena poda y dosis extra de abono, pero otras decaen irremediablemente y solo queda asumirlo.
Sustituirlas.
Eso cuesta, nos han dado muchas alegrías.Seguir leyendo.




